Solía montar grandes naves espaciales en el salón de mi casa con sacos de dormir, sabanas viejas, palos de escoba, cuerdas… Y con Simon el osito explorador y una cazuela en la cabeza viajábamos por el universo para descubrir nuevos planetas, galaxias y en ocasiones salvar el mundo. Creo que así fue como empecé a apasionarme por la astronomía.
domingo, 22 de noviembre de 2009
y el pez nadaba y nadaba
"... loco de desesperacion, decide que ha llegado su hora, ahora ya no desea nada más en este mundo que su propia muerte y no hasta entonces se da cuenta que en realidad es prisionero de la vida."
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