Solía montar grandes naves espaciales en el salón de mi casa con sacos de dormir, sabanas viejas, palos de escoba, cuerdas… Y con Simon el osito explorador y una cazuela en la cabeza viajábamos por el universo para descubrir nuevos planetas, galaxias y en ocasiones salvar el mundo. Creo que así fue como empecé a apasionarme por la astronomía.
domingo, 31 de enero de 2010
vinilo rallado
"no tienes derecho a sentirte sola" Como no tengo derecho no voy a sentirme sola, y si me siento sola pensaré en ti y sabré que no estoy sola porque eres tu quien me ha quitado el derecho a sentirme sola. Te quiero.
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