Solía montar grandes naves espaciales en el salón de mi casa con sacos de dormir, sabanas viejas, palos de escoba, cuerdas… Y con Simon el osito explorador y una cazuela en la cabeza viajábamos por el universo para descubrir nuevos planetas, galaxias y en ocasiones salvar el mundo. Creo que así fue como empecé a apasionarme por la astronomía.
jueves, 28 de julio de 2011
Fideos chinos para almorzar, comer, merendar y cenar. ¡rico rico!
No hay comentarios:
Publicar un comentario